Comprar TPV baratos o de segunda mano, ¿cuál es la mejor elección?

TPV

La durabilidad y garantía son dos aspectos claves al momento de comprar cualquier producto, y los TPV no se escapan a esta realidad. Mayormente, son los emprendedores los que se debaten entre comprar un TPV barato pero nuevo, o invertir en uno  de segunda mano. ¿Qué opción es más recomendable? Ahora la respuesta.

¿Cómo mejora la gestión de un negocio invertir en TPV?

En líneas generales, la inclusión de un Terminal Punto de Venta en cualquier negocio implica mejoras tanto en la gestión del mismo, como en el nivel de satisfacción del cliente. Respecto a lo primero, un TPV incrementa la rapidez de los procesos de venta, ofreciendo mayor control del inventario.

Los datos registrados por su sistema, brindan la posibilidad de no solo de conocer su stock en todo momento, sino las estadísticas de ventas y la oportunidad automatizar muchos procesos, por ejemplo, órdenes de compra. En lo que concierne a clientes, se aminoran los tiempos de espera y las largas colas.

TPV baratos y nuevos vs TPV de segunda mano

Aunque el precio influye mucho en la decisión final, comprar el TPV correcto se vincula más a la elección del tipo adecuado y al cuidado de aspectos destacados de su funcionamiento, tales como la facilidad de uso y la posibilidad de sincronizarles a diferentes equipos.

Sin embargo, cuando lo que impera es el precio, surge una inquietud clave: ¿invertir en un  TPV barato pero nuevo o comprar un modelo de segunda mano? Asumiendo que se apueste por la segunda opción, solo será recomendable si se adquiere en tiendas especializadas que garanticen el cumplimiento de estándares de calidad.  

Garantía ante todo   

Indistintamente del tipo de TPV, la garantía es uno de los factores clave a tomar en cuenta, evidentemente uno nuevo y económico reviste respaldo pleno, pero a diferencia de lo que se cree, la tiendas que ofrecen equipos reacondicionados otorgan factura con hasta 3 años de calidad garantizada.

A la medida de las necesidades

Discrepando de un modelo nuevo, el TPV de segunda mano no requerirá configurar el tipo de negocio en el que se empleará, pues cabe la posibilidad de hacerse de un modelo ajustado al segmento o en su defecto, a un negocio parecido. Asimismo, facilita encontrar modelos específicos, especialmente si la búsqueda del indicado se hace vía online, donde basta con buscar, encontrar, escoger y comprar.  

¿Por qué comprar un TPV para gestionar un negocio?

Barato o de segunda mano, invertir en un TPV causa impacto positivo en la administración de cualquier clase de negocios, incrementando su eficacia e impulsando las ganancias.

Como herramienta de gestión, el terminal de venta afina el modelo empresarial, superando por mucho a las cajas registradoras, al brindar informes más detallados que facilitan el control y la toma de decisiones.  

Funcionalidad y comodidad

En todo negocio, los TPV son equipos diseñados para reducir considerablemente las tareas convencionales del día a día, sus software les permiten desde el procesamiento de la venta hasta la impresión del ticket. A nivel de hardware, constan de monitor táctil, lector de código de barras, cajón portamonedas, caja registradora e impresora.

Todo ello, posibilita el cobro, etiquetado de los productos, transacciones en efectivo y el registro diario de la caja al concluir cada jornada, pero también el más completo sistema de gestión de inventario y automatización del proceso de compra venta, con el plus de presumir de un funcionamiento sencillo e intuitivo.    

El futuro en la gestión de cualquier negocio

La forma en la que se simplifican los procesos de contabilidad, y la nueva tecnología que suponen, hace de los TPV el reemplazo perfecto de las cajas registradoras, que comparando sus funcionamientos, parecen quedar obsoletas.

Buscar transacciones pasadas, verificar el inventario en tiempo real, automatizar órdenes de compra y la oportunidad de brindar de optimizar la calidad de servicio, son algunas de las razones por las que comprar un terminal de venta indistintamente del sector en el que se mueva,  sin apartar lo cómodo e intuitivos que resultan.